El tratamiento farmacológico, sobre todo en caso de optar por antidepresivos, tiene que estar estrictamente controlado por un médico. En caso de los adolescentes y niños, está desaconsejado su uso y se sigue estudiando, ya que puede producir pensamientos suicidas entre otros efectos secundarios, además de no estar probado su beneficio en estas edades .
En cuanto a la psicoterapia, existen diversas técnicas efectivas, por lo que se debe consultar con un profesional sobre cuál o cuáles serán las más beneficiosas para el adolescente o niño:
- Terapia cognitivo-conductual: es la terapia con mayor eficacia para tratar la fobia social. Se centra en cambiar los pensamientos negativos que aparecen en situaciones sociales concretas, por otros más sanos que le permitan afrontar dichas situaciones. Además se le enseñan habilidades sociales, ya que en las personas que padecen fobia social existe una carencia en estas habilidades.
- Terapia de exposición: es un componente esencial en el tratamiento de este trastorno. En ella se expone al paciente de manera sistemática y gradual a las situaciones que le generan temor hasta que éste consiga afrontarlas con un grado de ansiedad tolerable. Esta exposición se lleva a cabo en situaciones reales o bien simuladas (por ejemplo mediante juegos de rol).
- Entrenamiento en técnicas de relajación: esta técnica es bastante utilizada para el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Consiste en enseñar a la persona a controlar de la mejor manera posible el nivel de activación fisiológica como respuesta de la ansiedad. De entre los distintos tipo de relajación que existen, el más utilizado es la relajación muscular progresiva de Jacobson:



