Mostrando entradas con la etiqueta Cannabis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cannabis. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de diciembre de 2015

CANNABIS: EFECTOS EN LA ADOLESCENCIA

El cannabis se considera la droga de mayor consumo a nivel mundial, siendo responsable del fracaso escolar de muchos adolescentes.


Cuando se abusa de la marihuana durante la adolescencia, esta puede provocar: disminución del coeficiente intelectual, pérdida de memoria, problemas de atención y mayor riesgo de adicción a otras sustancias, entre otros.



El consumo de cannabis a una edad tan temprana causa graves efectos a distintos niveles:
  • Efectos en el cerebro: en la adolescencia el cerebro aún no está desarrollado completamente, por lo que el efecto, que es irreversible, es mucho peor que el que se puede producir al consumir cannabis en la edad adulta. Se ha encontrado que el cannabis afecta al hipocampo, que es un componente del sistema límbico del cerebro esencial para la memoria del aprendizaje y la integración de experiencias sensoriales con emociones y motivaciones. Se produce también un deterioro en los patrones de conducta aprendidos la coordinación motora, y en la capacidad de toma de decisiones. Al consumirse marihuana cuando el cerebro está inmaduro, también se ve afectado el correcto desarrollo y maduración del mismo Como consecuencia se produce un menor rendimiento académico y mayor aceptación de conductas anormales
    como delinquir, la rebeldía y la agresión.
  • Efectos cardiovasculares: el consumo de marihuana produce un aumento tanto de la frecuancia cardíaca como de la tensión arterial. Esto si se suma a un esfuerzo físico puede producir una sobrecarga del sistema cardiovascular.
  • Efectos pulmonares: los síntomas que presentan las personas que fuman marihuana son similares a los que padecen los fumadores de tabaco. Se puede presentar tos y flema a diario, síntomas de bronquitis crónica y mayor frecuencia de catarros. El abuso prolongado del cannabis produce deterioro y destrucción del tejido pulmonar.
  • Síndrome amotivacional: apatía y poco interés en relacionarse con amigos o familia. 
  • Cambios de carácter: se aislan, son más irritables, ansiosos y agresivos.
  • Psicosis: el consumo habitual en estas edades favorece la aparición de episodios psicóticos. Estos episodios se caracterizan por: ansiedad, delirios paranoides o de persecución, pensamiento suicida, pánico, depresión y desorientación en tiempo y espacio.
  • Esquizofrenia: el consumo habitual en la adolescencia, ya sea en pocas cantidades, aumenta el riesgo del inicio precoz de esta enfermedad. 

CANNABIS, MÁS PELIGROSO DE LO QUE CREEMOS

Cannabis sativa es una especie herbácea con propiedades psicoactivas. Se trata de una planta anual originaria de Asia, cuyos usos van desde la aplicación textil o alimentaria en el caso de las variedades sin contenido de THC («cáñamo»), hasta como sustancia psicoactiva en las variedades bajo los nombres de marihuana (cogollo) o hachís (su resina). Debido a sus propiedades psicoactivas, es una de las pocas plantas cuyo cultivo se ha prohibido o restringido en muchos países.



Es empleada, en su forma natural, para el tratamiento del glaucoma, asma, cáncer, migraña, insomnio, náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia anticancerosa, esclerosis múltiple, molestias ocasionadas por neuropatías periféricas y demás padecimientos neuromusculares.

El cannabis lejos de ser una droga inocua, produce efectos adversos a corto medio y largo plazo en ocasiones muy graves. El estudio "The Party is Over" publicado en el Journal of American Academy of Child and Adolescent Psyquiatry, hace una observación a lo largo de 10 años concretando que hay evidencias científicas de que el uso temprano y regular de cannabis tiene efectos negativos posteriores en el funcionamiento psicosocial y en la psicopatología.
Describe un aumento de los cuadros depresivos, de conductas suicidas y patología psicótica. y se admite la posibilidad de un adelanto de la aparición de Esquizofrenia.
Tetrahydrocannabinol

El cannabis es la tercera droga de consumo entre los jóvenes después del alcohol y el tabaco, y las pautas de consumo han variado: de un consumo esporádico y en pequeña cantidad se pasó a consumos diarios en algunos casos muy altos.




Este consumo nocivo que deteriora la capacidad de atención, el interés por el trabajo, desánimo y pérdida de capacidades de la normalidad social; además muy frecuentemente se usa en combinación con otras drogas lo que acrecienta sus efectos perjudiciales.