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viernes, 20 de noviembre de 2015

PREVALENCIA DE LA ESQUIZOFRENIA EN ESPAÑA


"Existe un claro componente hereditario, con un mecanismo complejo, por el cual los factores de riesgo aumentan las posibilidades de que se manifieste el síndrome esquizofrénico" 
"Aunque es similar en ambos sexos, afecta más a los hombres y de forma más temprana" Cita Miguel Bernardo Arroyo, coordinador de Investigación del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínic de Barcelona.

 Los estudios actuales sugieren que la influencia genética tiene más importancia que la ambiental, y a la vez, que factores ambientales deben estar también involucrados en el desarrollo de la enfermedad. La esquizofrenia continúa siendo una de las enfermedades mentales más graves, y un auténtico reto para los terapeutas que afrontan su tratamiento. La prevalencia de esta enfermedad en el mundo se eleva a 50 millones de personas (más de dos millones, sólo en Estados Unidos) mientras que en España se estima que hay 440.000 enfermos de esquizofrenia u otras psicosis, de los cuales el 85% está diagnosticado, pero sólo el 50% recibe tratamiento.
El coste asociado a la esquizofrenia en España supone el 2,7% del coste sanitario total del Sistema Nacional de Sanidad, lo que supone un gasto que asciende casi a 2.000 millones de euros, de los cuales un 53% corresponde a costes directos sanitarios y un 47% a los no sanitarios.

PREVENCIÓN DE LA ESQUIZOFRENIA
Los factores hereditarios desempeñan un papel muy importante en la esquizofrenia, motivo por el cual es difícil de prevenir. Tienen predisposición genética las personas cuyos padres sufren o han sufrido esquizofrenia.




Los factores sociales y psíquicos como el estrés, los traumas y los acontecimientos estresantes también pueden contribuir a la aparición de la enfermedad, por eso se recomienda a las personas con predisposición genética que eviten tanto como sea posible el estrés.




¿Se puede hacer prevención?
Las primeras señales de cambios en el comportamiento habitual pueden alertar de que algo no va bien y se puede pedir ayuda a los profesionales de la salud. En estos momentos, es importante que se realice un diagnóstico precoz del trastorno. Potenciar los recursos personales, aumentar la tolerancia al estrés, disminuir los factores de tensión psicosocial, mejorar las habilidades para relacionarse... los principales elementos de prevención de la aparición de una crisis.
Esta prevención se incrementa si se mantiene un estilo de vida saludable y estable, y se potencian las capacidades personales y el autocuidado. Hay que fomentar este tipo de factores preventivos del trastorno, así como evitar otros que podrían indicar un mayor riesgo de desestabilización (situaciones de estrés, abandono de la medicación, etc.).


Las personas con predisposición genética pueden prevenir la esquizofrenia evitando el consumo de drogas, ya que, sobre todo los alucinógenos como el LSD, pueden desencadenar una psicosis esquizofrénica.



TRATAMIENTO DE LA ESQUIZOFRENIA


La esquizofrenia es un trastorno mental grave y por ello su tratamiento debe ser farmacológico, ya que es una enfermedad que se produce por alteraciones en el funcionamiento del cerebro. Mediante estudios se ha descubierto un desequilibrio de los neurotranmisores (biomoléculas encargadas de transmitir información de una neurona a otra), esto es muy importante ya que permite avanzar en el estudio de nuevos fármacos que se puedan utilizar para tratar la esquizofrenia.
Es muy relevante también el entorno familiar, los componentes biológicos, ambientales, psicosociales y la complejidad del trastorno, ya que hay diferentes grados dentro de la propia enfermedad.
En lo referente al tratamiento farmacológico se utilizan principalmente neurolépticos o antipsicóticos. Hay dos tipos dentro de los antipsicóticos, los clásicos y los atípicos.
Los clásicos son la clorpromazina, el haloperidol o la trorizadina.
Los atípicos van a ser la clozapina, la lanzapina, la ziprasidona o quetapina y la risperidona.
La función principal de estos dos tipos de antipsícóticos son corregir los desequilibrios de ciertos neurotransmisores, en el caso de los clásicos corregirían a la dopamina, mientras que los atípicos se encargan de la serotonina.
Sin embargo, hay otro tratamiento establecido para un subtipo de la esquizofrenia, que es la terapia con electroshock, que se derivaría a la esquizofrenia catatónica.
Es muy importante también el tratamiento psicológico, en este caso se trabaja a nivel individual y en el ámbito familiar. Se incide en los siguientes aspectos:
-Mejorar las habilidades del paciente en lo referente a la atención y la formación de conceptos verbales.
-Percepción social.
-En la adquisición de habilidades de conversación, para facilitar la comunicación verbal del paciente.
-Habilidades sociales.
-En las relaciones interpersonales, enseñarles como resolver problemas de la vida diaria.
-Se trabaja con las situaciones psicóticas, explicándole al paciente como se suceden y enseñándole como manejarlas en la medida de lo posible, gestionando los síntomas positivos para evitar recaídas.

A veces es necesario el ingreso hospitalario hasta conseguir una estabilización.